Cómo elegir un depósito
El mejor depósito no siempre es el de mayor TAE. También debes revisar plazo, importe mínimo, límite máximo remunerado, posibilidad de cancelación anticipada y fondo de garantía aplicable.
Para comparar de forma realista, calcula la rentabilidad neta después de impuestos y evita inmovilizar dinero que puedas necesitar antes del vencimiento.
Filtros recomendados
- Mejor tipo: útil si buscas maximizar intereses.
- Plazo: prioriza 1 a 3 meses si quieres liquidez próxima.
- Sin cambiar banco: evita productos que exijan alta o vinculación amplia.
Por qué hay tan pocos depósitos a 3 meses
Es la pregunta que más nos llega sobre este plazo, y la respuesta explica la tabla de arriba: a los bancos les interesa poco captar dinero a 90 días. Un depósito trimestral les obliga a renegociar el tipo cuatro veces al año y no les sirve para planificar su balance, así que la mayoría concentra sus mejores ofertas en 12, 24 y 36 meses. Los pocos productos a 3 meses que existen suelen ser promociones de captación de nuevos clientes, como el Depósito Bienvenida de ING: pagan por encima del mercado precisamente porque el objetivo no es el depósito, sino que abras la cuenta y te quedes.
La consecuencia práctica es que, si quieres 3 meses exactos, tienes muy poco donde elegir y casi siempre pasa por ser cliente nuevo de la entidad. Merece la pena comprobar antes las dos alternativas de abajo.
Alternativas si no encuentras un depósito a 3 meses
Cuando el plazo trimestral no encaja o ya eres cliente de la entidad que lo ofrece, quedan tres caminos: bajar a un mes, subir a seis o no inmovilizar nada. Los tienes comparados en la tabla de abajo. Si prefieres liquidez total, varias cuentas remuneradas superan hoy el 3% TAE sin plazo ni penalización por sacar el dinero, que para un horizonte de tres meses suele ser la opción más razonable.